
En un país bajo el yugo de un tirano, mientras la protesta crece y la represión se intensifica, un médico y un sacerdote se enfrentan en torno a la cuestión de si el deber sagrado de sus respectivas funciones prevalece o no sobre el de los ciudadanos que también son ambos. El asunto es nada más que la vida o muerte del dictador y, por lo tanto, la perpetuación de la dictadura o la aceleración de su caída…
Título original en francés : La Corde
Traducción al español por el autor
Reparto : 2 personajes (2 hombres)
Obra escrita en Marzo de 2024
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Análisis Político de La Cuerda de Jean-Pierre Martinez
La Cuerda es una obra a puerta cerrada que se desarrolla en el despacho de un médico militar dentro del Palacio Presidencial de un régimen dictatorial. La presencia de un gran retrato de un general indica la tiranía en el poder. El enfrentamiento entre el médico y el sacerdote, los personajes centrales de la obra, sirve como pretexto para una reflexión política y moral sobre el poder, la responsabilidad individual y la legitimidad de la resistencia ante la opresión.
1. Un Contexto Político Opresivo
La obra está arraigada en un marco político claramente dictatorial, donde:
- La represión de los opositores es sistemática: arrestos arbitrarios, represión sangrienta de protestas y asesinatos disfrazados de suicidios.
- El Estado controla todos los aspectos de la sociedad: la medicina y la religión son instrumentalizadas para mantener el poder del tirano.
- Las instituciones están corrompidas e impotentes: la justicia es inexistente, y los intelectuales y élites son cómplices o están obligados al silencio.
La trama gira en torno a un dilema crucial: el médico, que posee información médica vital, debe decidir si salva o no la vida del dictador, sabiendo que su muerte podría provocar la caída del régimen.
2. Un Duelo Ideológico Entre Ciencia y Fe
El médico y el sacerdote encarnan dos visiones opuestas del mundo y de la responsabilidad:
- El Médico: Racional y pragmático, está dividido entre su juramento hipocrático y su deber como ciudadano. Ve la dictadura como una máquina represiva que podría detener mediante la inacción pasiva (no informando sobre el aneurisma del tirano).
- El Sacerdote: Defensor de principios morales absolutos, se niega a aceptar la idea de sacrificar una vida, incluso la de un monstruo. Aboga por la paciencia y la justicia divina, a pesar de su impotencia ante las atrocidades del régimen.
Este duelo ideológico resalta la tensión entre la moral individual y el pragmatismo político:
- ¿Deben respetarse principios inmutables (no matar, honrar el juramento) incluso si esto significa prolongar la injusticia?
- ¿O deben transgredirse estos principios en busca de un supuesto bien mayor (terminar con una dictadura)?
3. Asesinato Político: ¿Un Acto de Resistencia o un Crimen?
La obra cuestiona la justificación de la violencia bajo un régimen totalitario. El médico plantea una pregunta fundamental:
- ¿Permitir que un tirano muera es un asesinato o un acto de legítima defensa en nombre del pueblo?
- ¿Se puede justificar moralmente un asesinato si este salva vidas?
Este dilema se alinea con una larga tradición teatral y filosófica que explora la tiranía y la legitimidad del regicidio:
- Evoca a Bruto y César, el enfrentamiento de Hamlet con la usurpación y los debates modernos sobre el intervencionismo y la eliminación de dictadores.
- Al hacer referencia a un joven Hitler salvado de un ahogamiento, la obra profundiza en la reflexión sobre el determinismo y la responsabilidad individual en el destino colectivo.
- El público es directamente interpelado mediante la ruptura de la cuarta pared, preguntando: ¿Le habrías tendido una cuerda a Hitler para salvarlo? Esta mise en abyme involucra activamente al público en el dilema moral, convirtiendo el teatro en un espacio de reflexión política.
4. La Política Como Un Callejón Sin Salida Moral
El desenlace de la obra subraya la impotencia de la moral frente a las complejidades del poder:
- El médico sucumbe a la tentación de un crimen pasivo, pero sin satisfacción ni certeza sobre las consecuencias de su acto.
- El sacerdote no lo denuncia, aceptando implícitamente que el orden mundial puede alterarse mediante una transgresión.
- El régimen colapsa, pero la revolución no garantiza un futuro mejor: una nueva violencia sigue siendo posible.
Martinez advierte así sobre la naturaleza cíclica del poder, donde la caída de un tirano no significa necesariamente el fin del despotismo. También señala que los propios resistentes, al adoptar los métodos de los opresores, corren el riesgo de convertirse en los próximos dictadores.
5. Una Obra Comprometida Pero Sin Respuesta Definitiva
A diferencia del teatro militante que ofrece soluciones claras, La Cuerda sumerge a su público en la ambigüedad moral:
- No resuelve el debate entre acción y pasividad, entre revuelta y aceptación.
- Rechaza una visión binaria del bien y el mal absolutos.
- Plantea preguntas universales sobre la justicia, la responsabilidad y el poder sin ofrecer respuestas simplistas.
El público, por tanto, es invitado a tomar posición, reflexionando sobre lo que significa ser ciudadano en una sociedad opresiva y sobre los límites del pacifismo ante la barbarie.
Conclusión
La Cuerda es una tragedia política moderna donde el teatro se convierte en un espacio de cuestionamiento sobre la moral y el poder. A través de un diálogo intenso y una implicación directa del público, Jean-Pierre Martinez explora la responsabilidad individual bajo un régimen autoritario, la ética del poder y los peligros de la transigencia.
Al negarse a ofrecer una resolución clara, la obra enfrenta al espectador con sus propios dilemas morales, transformando el teatro en un lugar de compromiso y reflexión sobre las complejidades del mundo político.